Desde que UEFA empezó a usar sistemas de seguimiento físico durante los partidos, sabemos con bastante precisión cuánto corre un futbolista profesional. La cifra varía según la posición, el estilo del equipo y la exigencia del partido, pero se mueve en una horquilla razonablemente estable desde hace años.
En números
¿Qué significa esta cifra?
Los 8-12 km no se recorren a un ritmo constante. Un futbolista alterna caminar, trotar, correr y esprintar decenas de veces durante un partido. Según los datos recogidos por UEFA, un jugador que completa los 90 minutos pasa alrededor de 44 minutos en movimiento a ritmo de trote o más rápido, mientras que el resto del tiempo se mueve a paso lento o está parado.
Lo que diferencia a un centrocampista de un delantero no es solo cuánto corren, sino cómo lo hacen: los delanteros acumulan menos distancia total pero más esprints explosivos y cambios de ritmo, mientras que los centrocampistas cubren más terreno a intensidad media-alta de forma sostenida.
Comparación
Esa diferencia de hasta 4 kilómetros entre posiciones equivale, aproximadamente, a diez vueltas a una pista de atletismo estándar de 400 metros: una carga física muy distinta dentro del mismo partido.
Contexto
La distancia recorrida por partido ha ido en aumento durante décadas, en paralelo a la profesionalización de la preparación física: de los 5 km estimados en los años 50, se pasó a 6 km en los 70 y a 8 km en los 80, según recogen los estudios citados por UEFA. El salto hasta los 10-12 km actuales responde tanto a mejores métodos de entrenamiento como a estilos de juego más intensos y con más presión tras pérdida.
La medición se popularizó gracias a sistemas como el que UEFA implementó con la empresa STATS, capaces de registrar no solo la distancia sino también la velocidad, los esprints y otras acciones físicas de cada jugador en tiempo real.
Conclusión
Un futbolista de élite recorre, de media, el equivalente a un cuarto de maratón en cada partido, repartido en esfuerzos de intensidad muy distinta. Es un dato que ha crecido de forma constante desde mediados del siglo XX y que hoy es una de las métricas físicas más monitorizadas del deporte.
Preguntas frecuentesLos centrocampistas, que suelen alcanzar los 12 km por partido al tener que cubrir tanto tareas defensivas como ofensivas en el centro del campo.
En distancia total, suelen estar en un rango intermedio, pero compensan con más esprints explosivos y cambios de ritmo, acciones que exigen otro tipo de esfuerzo físico.
Con sistemas de seguimiento óptico o GPS instalados en los estadios o en las camisetas de los jugadores, que registran su posición varias veces por segundo durante todo el partido.