El pase es la acción más repetida en un partido de fútbol, y también una de las que mejor refleja cómo ha cambiado el juego en las últimas décadas: de un fútbol más directo y con menos posesión a un estilo mucho más asociativo, con secuencias de pases más largas y equipos capaces de construir desde atrás con paciencia.
En números
¿Qué significa esta cifra?
Que un equipo como el Manchester City complete más de 600 pases de media por partido —solo contando los suyos propios— da una idea de la dimensión que ha alcanzado el juego de posesión en el fútbol de máximo nivel: en la práctica, equivale a mantener el balón en los pies del propio equipo la mayor parte de los 90 minutos, con pases cortos y medios que van construyendo la jugada desde el portero hasta el área rival.
A escala de selecciones, la cifra de «más de 900 pases por partido» en los últimos Mundiales suma la actividad de ambos equipos, por lo que no es directamente comparable con la de un solo club, pero sí confirma la misma tendencia: el fútbol actual, en cualquier nivel de élite, se apoya mucho más en el pase que el de hace seis décadas.
Comparación
La diferencia de más de 150 pases por partido entre 1966 y la actualidad refleja seis décadas de evolución táctica: mejores superficies de juego, futbolistas con mayor nivel técnico, sistemas de entrenamiento más sofisticados y un cambio generalizado hacia estilos de juego que priorizan la posesión y la circulación del balón frente al juego directo de antaño.
Contexto
Esta tendencia no se limita a las selecciones nacionales: en las ligas domésticas, los equipos dominantes de las últimas temporadas —Manchester City, FC Barcelona en sus etapas de mayor posesión, entre otros— han llevado el número de pases propios por partido a cifras que hace 20 años habrían resultado extraordinarias, apoyados en filosofías de juego que convierten la posesión del balón en el eje central de su planteamiento.
El análisis citado por La Nación sobre los Mundiales recientes también destaca que ya no son solo las grandes potencias las que construyen desde el pase: selecciones históricamente asociadas a un fútbol más directo, como Curazao o Jordania, han incorporado también secuencias de posesión más largas, señal de que la evolución hacia un fútbol más pasador es una tendencia global y no solo de las selecciones o clubes más poderosos.
Conclusión
El fútbol de élite actual se apoya en el pase mucho más que hace décadas: los Mundiales recientes superan los 900 pases por partido entre ambos equipos, frente a los 753 de 1966, y los grandes clubes de posesión, como el Manchester City, rondan o superan los 600-650 pases propios por encuentro en sus ligas domésticas.
Preguntas frecuentesA nivel de selecciones, los Mundiales recientes superan los 900 pases por partido entre ambos equipos. A nivel de club, un equipo de posesión dominante como el Manchester City ronda los 600-650 pases propios por partido.
De 753 pases por partido en 1966 a más de 900 en las dos últimas ediciones de la Copa del Mundo, un incremento de más del 20% en el número de pases combinados de ambos equipos.
El Manchester City ha liderado esta estadística en la Premier League en varias temporadas recientes, con una media de 625,1 pases acertados por partido en la 2023-24.