El Mundial de fútbol es el evento deportivo más visto y más rentable del planeta. En 2026, FIFA espera superar los 10.000 millones de dólares en ingresos directos. Para entender qué hay detrás de esa cifra, hay que desmontar cada pieza de la máquina económica más grande del deporte.
Mientras lees esto, el Mundial 2026 se está jugando en Estados Unidos, Canadá y México. Los estadios están llenos, las televisiones de todo el mundo emiten los partidos y los sponsors pagan cantidades astronómicas por aparecer en pantalla unos segundos. Pero, ¿cuánto vale todo eso exactamente? ¿A dónde va ese dinero? ¿Y cuánto ha crecido el negocio en los últimos años?
Te lo explicamos con datos.
La evolución del negocio: de 2002 a 2026
El Mundial no siempre fue el monstruo económico que es hoy. En el año 2002, cuando Corea del Sur y Japón co-organizaron el torneo, FIFA ingresó en torno a 1.000 millones de euros. En 2006, con Alemania como sede, esa cifra ya rozaba los 2.500 millones. El salto más grande se produjo entre 2010 y 2014, cuando el crecimiento de las plataformas digitales disparó el valor de los derechos televisivos globales.
En 2018, el Mundial de Rusia generó para FIFA aproximadamente 5.600 millones de euros. Cuatro años después, en Qatar 2022, el torneo rompió todos los récords anteriores con 7.000–7.500 millones de euros en ingresos directos. Y en 2026, la cifra proyectada supera cómodamente los 10.900 millones de dólares, lo que convertiría este Mundial en el más rentable de la historia por un margen muy amplio.
¿Por qué crece tanto y tan rápido? La respuesta tiene varias capas. La principal es el incremento brutal en el valor de los derechos televisivos globales, impulsado por la aparición de plataformas de streaming que compiten con las cadenas tradicionales. Pero también influyen el aumento del número de equipos participantes —de 32 a 48 en este Mundial—, la capacidad de los estadios de los países organizadores, y la maduración del mercado de patrocinios en Asia y América del Norte.
¿De dónde viene el dinero? Las cuatro fuentes de ingresos
1. Derechos televisivos y de retransmisión
Esta es, con diferencia, la fuente de ingresos más importante. En 2026, los derechos de retransmisión superarán por primera vez los 4.200 millones de dólares. Para hacerse una idea de la magnitud: en 1990, FIFA vendió los derechos del Mundial de Italia por apenas 50 millones de dólares. En treinta y cinco años, ese valor se ha multiplicado por 84.
El valor de los derechos varía enormemente según la región. Europa sigue siendo el mercado más grande, con cadenas como BBC, ITV, ARD, ZDF, RAI o RTVE pagando cantidades millonarias. Pero el gran cambio de los últimos años ha llegado de dos frentes: el mercado norteamericano —especialmente relevante en este 2026 con EE.UU. como sede— y las plataformas digitales globales como Apple TV+, Amazon Prime o DAZN, que han entrado a competir por los grandes eventos deportivos.
En 2026, con 104 partidos en lugar de los 64 del formato anterior, hay más horas de contenido que vender, lo que multiplica los ingresos por retransmisiones territoriales y señal global.
2. Patrocinios y acuerdos comerciales
FIFA tiene una estructura de patrocinio muy jerarquizada. En la cúspide están los FIFA Partners, empresas que pagan entre 150 y 200 millones de dólares por ciclo de cuatro años para ser socios globales: Adidas, Coca-Cola, Hyundai/Kia, Qatar Airways, Visa, Wanda Group y Alibaba son algunos de ellos. Por debajo están los FIFA World Cup Sponsors, con un acuerdo algo más limitado en derechos de explotación.
En total, los ingresos por patrocinio y acuerdos comerciales del Mundial 2026 se estiman en más de 2.800 millones de dólares, otro récord histórico. El hecho de que EE.UU. sea la sede principal resulta clave: el mercado publicitario estadounidense es el más grande del mundo, y esto empuja al alza el precio de todos los contratos de patrocinio.
Un slot publicitario de 30 segundos durante la final del Mundial 2026 en Estados Unidos se cotiza en torno a 1,5–2 millones de dólares, comparable a los precios del Super Bowl. La audiencia global estimada de la final supera los 1.200 millones de espectadores.
3. Venta de entradas
El Mundial 2026 es el primero en expandirse a 48 equipos, lo que implica 104 partidos en lugar de 64. Eso son 40 partidos más, 40 estadios más llenos, 40 días más de ingresos en taquilla. La capacidad de los estadios en EE.UU., Canadá y México es enorme: el MetLife Stadium de Nueva York tiene capacidad para 82.500 personas, el Rose Bowl de Los Ángeles para 90.000. Los precios de las entradas oscilan entre 150 dólares para la fase de grupos y varios miles para la final.
En Qatar 2022, los ingresos por entradas rondaron los 950 millones de dólares. Las estimaciones para 2026 apuntan a que esa cifra se podría triplicar, llegando a los 2.800–3.000 millones de dólares, gracias a la combinación de más partidos, estadios más grandes y precios más altos en el mercado norteamericano.
4. Licencias, merchandising y hospitalidad
El balón oficial del Mundial, las camisetas con el logo del torneo, los videojuegos, los cromos, las aplicaciones oficiales... todo eso genera cientos de millones de dólares adicionales para FIFA. Las licencias de productos oficiales aportan en torno a 500–700 millones de dólares por torneo. A eso hay que sumar los paquetes de hospitalidad VIP en los estadios, que en 2026 alcanzan precios de hasta 25.000 dólares por partido en las eliminatorias.
La tabla que lo resume todo: ingresos por torneo
| Año | Sede | Equipos | Ingresos FIFA | vs. anterior |
|---|---|---|---|---|
| 2006 | Alemania | 32 | ~2.400M€ | +140% |
| 2010 | Sudáfrica | 32 | ~3.200M€ | +33% |
| 2014 | Brasil | 32 | ~4.800M€ | +50% |
| 2018 | Rusia | 32 | 5.600M€ | +17% |
| 2022 | Qatar | 32 | 7.500M€ | +34% |
| 2026 | EE.UU. / Canadá / México | 48 | >10.900M$ | +45% |
¿Cuánto se llevan las selecciones? El reparto de premios
Una parte importante de lo que recauda FIFA se redistribuye en forma de premios a las selecciones participantes. En Qatar 2022, el fondo total de premios fue de 440 millones de dólares, de los cuales Argentina recibió 42 millones por ganar el torneo. En 2026, ese fondo ha crecido un 65% hasta los 655 millones de dólares.
La distribución es la siguiente: la selección campeona se llevará 50 millones de dólares. La finalista recibirá 35 millones. El tercer y cuarto clasificados, 27 y 25 millones respectivamente. Pero incluso los equipos eliminados en fase de grupos se van a casa con algo: cada selección recibe un mínimo de 13 millones de dólares solo por participar, lo que cubre con creces los gastos de preparación y desplazamiento de la mayoría de federaciones.
| Clasificación | Premio 2022 (Qatar) | Premio 2026 | Variación |
|---|---|---|---|
| Campeón | 42M$ | 50M$ | +19% |
| Finalista | 30M$ | 35M$ | +17% |
| 3.er clasificado | 27M$ | 27M$ | 0% |
| 4.o clasificado | 25M$ | 25M$ | 0% |
| Cuartos de final | 25M$ | ~22M$ | -12% |
| Octavos de final | 13M$ | ~16M$ | +23% |
| Fase de grupos | 9M$ | 13M$ | +44% |
Un detalle que mucha gente desconoce: los clubes también cobran del Mundial. Cuando un jugador de plantilla va al torneo, su club le cede y durante ese tiempo no puede contar con él. FIFA compensa a los clubes a través del Club Benefits Programme: en 2026, el fondo total para compensación a clubes es de 209 millones de dólares, repartidos proporcionalmente al tiempo que cada jugador participa en el torneo.
El impacto económico en los países organizadores: más allá de los ingresos de FIFA
Los ingresos que acumula FIFA son solo una parte —aunque la más visible— del impacto económico total del Mundial. Los países organizadores invierten enormes cantidades en infraestructuras, seguridad y organización, y a cambio reciben turismo, visibilidad global y un impulso al consumo interno que puede durar años.
Brasil 2014 recibió en torno a 3 millones de turistas extranjeros durante el torneo, que gastaron aproximadamente 3.000 millones de dólares. Rusia 2018 estimó un impacto turístico similar. En Qatar 2022, a pesar del limitado tamaño del país, el gasto turístico durante el mundial rondó los 6.400 millones de euros, aunque el coste de organización fue desproporcionado —se estima que Qatar invirtió más de 220.000 millones de dólares en infraestructuras desde que ganó la candidatura en 2010.
El caso del Mundial 2026 es diferente y mucho más rentable para los países sede. EE.UU., Canadá y México ya contaban con infraestructuras deportivas de primer nivel —no fue necesario construir estadios desde cero—. La inversión pública estimada total es de unos 3.000–4.000 millones de dólares, una fracción de lo que gastó Qatar. El retorno económico estimado para la economía estadounidense supera los 5.000 millones de dólares solo en gasto turístico directo durante el torneo.
¿Por qué el Mundial 2026 va a romper todos los récords?
Hay tres razones fundamentales que explican el salto económico entre Qatar 2022 y el Mundial de este año:
1. El mercado norteamericano. Estados Unidos es el país con el mayor mercado publicitario del mundo y, hasta hace poco, el fútbol era un deporte minoritario allí. Desde el Mundial 1994, la MLS ha crecido exponencialmente y la afición al fútbol en EE.UU. ha multiplicado por diez su base de seguidores. Hospedar el Mundial en suelo americano supone acceder a ese mercado publicitario por primera vez con plena potencia.
2. El formato ampliado a 48 equipos. Pasar de 64 a 104 partidos no solo significa más fútbol: significa más horas de contenido televisivo, más días de venta de entradas, más partidos que patrocinan las marcas. Es un 63% más de partidos, y cada partido añadido incrementa los ingresos en todas las categorías.
3. La competencia de las plataformas digitales. Apple TV+, Amazon Prime Video, DAZN, YouTube y otras plataformas han entrado a competir por los derechos de los grandes eventos deportivos. Esa competencia eleva artificialmente el precio de subasta, beneficiando a FIFA. En algunos mercados, los derechos se han vendido por el doble de lo que pagaron las mismas cadenas en 2022.
¿Y cuánto se queda FIFA?
Este es quizá el dato más llamativo. De los más de 10.900 millones de dólares que genera el Mundial 2026, FIFA retiene una parte significativa después de cubrir los costes de organización del torneo (seguridad, logística, producción televisiva, personal, etc.) y de pagar los premios a las selecciones.
En el ciclo 2019–2022, FIFA tuvo unos ingresos totales de 7.579 millones de dólares. Para el ciclo 2023–2026, la propia FIFA estima ingresos de 12.400–13.000 millones de dólares, de los cuales la mayor parte proviene del Mundial 2026. Parte de ese dinero se destina al Forward Programme, el fondo de desarrollo del fútbol que FIFA distribuye entre las 211 federaciones nacionales. Cada federación recibe aproximadamente 6 millones de dólares al año para desarrollar el fútbol en su país, independientemente de si su selección se clasificó para el Mundial o no.
El Mundial de fútbol no es solo un torneo deportivo: es el mayor generador de ingresos del deporte global. Con más de 10.900 millones de dólares proyectados para 2026, el torneo ha multiplicado por más de diez sus ingresos en veinte años. Detrás de ese número hay televisiones, patrocinios, entradas, merchandising y el valor incalculable de atraer 1.500 millones de espectadores a la misma pantalla al mismo tiempo. Y mientras ese negocio sigue creciendo, las selecciones, los clubes y las federaciones de todo el mundo siguen peleando por un trozo de ese pastel.