Los grandes clubes europeos llevan décadas fichando talento en todos los continentes, lo que convierte a sus vestuarios en uno de los espacios más multilingües del deporte profesional. No es raro que en una misma plantilla convivan jugadores nacidos en diez países distintos, cada uno con su lengua materna, además del idioma del país donde juegan y, casi siempre, un manejo funcional del inglés como lengua franca del fútbol internacional.
En números
¿Qué significa esta cifra?
Que un jugador hable nueve idiomas no significa que los domine todos con fluidez nativa: en el fútbol, "hablar" un idioma suele referirse a un nivel funcional suficiente para entenderse con compañeros, prensa y aficionados, no necesariamente a un dominio perfecto de la gramática. Aun así, el caso de Lukaku no es un caso aislado: futbolistas que han crecido en familias migrantes, jugado en varias ligas o pasado por academias internacionales acumulan con frecuencia tres, cuatro o más idiomas a lo largo de su carrera, mientras que otros compañeros de la misma plantilla se manejan solo con su lengua materna y el idioma local.
En el caso del Real Madrid, pese a la mezcla de nacionalidades —belgas, franceses, brasileños, alemanes, croatas, uruguayos, noruegos o serbios han convivido en su plantilla en los últimos años—, el propio guardameta Thibaut Courtois ha explicado que el idioma que domina el vestuario es el español, porque la mayoría de jugadores extranjeros terminan adaptándose a la lengua del país. El francés suele ser el segundo idioma más hablado en ese vestuario en concreto, por la presencia habitual de varios jugadores francófonos.
Comparación
En un mismo vestuario pueden convivir un jugador capaz de dar una entrevista en nueve idiomas distintos y varios compañeros que solo se comunican con fluidez en uno: la diversidad lingüística de un club grande no es uniforme, sino muy desigual entre jugadores.
Contexto
Esta diversidad no es casual: según el CIES Football Observatory, el número de futbolistas expatriados —jugadores que se han formado fuera del país donde compiten— no ha dejado de crecer en el fútbol mundial, con un aumento de casi el 20% desde 2020 en los datos analizados por el centro. Cuanto más internacional es la política de fichajes de un club, más probable es que su vestuario reúna un mosaico de lenguas maternas distintas, lo que ha llevado a muchos clubes grandes a incorporar traductores o intérpretes que ayudan a los recién llegados a entender instrucciones tácticas y a integrarse mientras aprenden el idioma local.
Conclusión
No existe una cifra oficial de "cuántos idiomas se hablan de media en un vestuario", pero los casos documentados muestran el rango: desde jugadores multilingües capaces de comunicarse en hasta nueve idiomas, como Romelu Lukaku, hasta compañeros de equipo que solo dominan su lengua materna. Lo que sí es constante en los grandes clubes europeos es la coexistencia de varias nacionalidades —hasta diez distintas en una misma plantilla, en el caso del Real Madrid— con un idioma dominante que suele terminar imponiéndose en el día a día del vestuario.
Preguntas frecuentesSuele ser el idioma del país donde juega el club, porque es al que terminan adaptándose la mayoría de los jugadores extranjeros con el tiempo, aunque el inglés funciona a menudo como lengua puente en las primeras semanas de un fichaje recién llegado.
Sí, es habitual, sobre todo cuando llega un jugador que no habla ni el idioma local ni inglés. Algunos clubes han llegado a sentar a un intérprete junto al vestuario durante los primeros meses para traducir instrucciones tácticas del entrenador.
Generalmente sí: los clubes y periodistas especializados coinciden en que los jugadores con más facilidad para los idiomas suelen integrarse antes en el vestuario y en el entorno del club, aunque el nivel deportivo sigue siendo el factor decisivo.